Lo que necesitamos saber y hacer para que la educación sea más justa e inclusiva

Por : Stuart CameronandSissy Helguero Posted: 22 Julio 2020

Este blog es el cuarto de una serie de seis partes sobre los Documentos de Debate de KIX encargados por la Secretaría de la GPE para informar el diseño e implementación del Intercambio de Conocimiento e Innovación (KIX) de la GPE. El artículo también destaca resultados temáticos relevantes en el Informe de Resultados de 2019 y de las evaluaciones en curso a nivel de país de la GPE. Este blog fue publicado originalmente por la Alianza Global para la Educación el 12 de septiembre de 2019.

Fasil, 11, works a puzzle at the Felege Abay Elementary School, Bahar Dar, Ethiopia.
Créditos: GPE/Kelley Lynch

Abordar las desigualdades y la exclusión en la educación son partes fundamentales de la misión de la GPE y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Casi uno de cada cinco niños permanece sin escolarizar en la edad primaria en los países socios de la GPE, y entre los que van a la escuela hay grandes disparidades en los resultados del aprendizaje.

Apoyo de la GPE para la equidad y la inclusión

Asegurar que todos los niños tengan las mismas oportunidades de acceder a una educación de calidad requiere acciones a nivel mundial y nacional. A nivel mundial, la GPE ha apoyado investigaciones y proyectos sobre niños que se encuentran fuera de la escuela, discapacidad y salud y violencia de género relacionada con la escuela. En los países socios, la GPE promueve la equidad a través de su apoyo a la planificación del sector educativo y al modelo de financiación. Los países deben asignar suficientes fondos nacionales, especialmente a la educación primaria, para ser elegibles para el financiamiento de la GPE, y el modelo de la GPE basado en resultados requiere que los países demuestren resultados en equidad e inclusión para recibir su asignación completa de fondos. El Informe de resultados 2019 de la GPE revela que entre las 34 subvenciones de implementación activas a partir de junio de 2018, US$ 372,8 millones en fondos de la GPE apoyaron actividades para mejorar la equidad y la inclusión.

No obstante, desigualdades marcadas y persistentes en muchos países. Como destaca el Informe de resultados, los niños de los hogares más pobres, de las zonas rurales y de los países afectados por la fragilidad y los conflictos tienen más probabilidades de quedarse atrás, al igual que las niñas. Los niños del 20% de hogares más ricos tienen más de tres veces más probabilidades de completar la escuela secundaria inferior que los del 20% más pobre, y en los países frágiles y afectados por conflictos, las brechas son aún mayores (ver el gráfico a continuación). Estas disparidades se vuelven aún más importantes en combinación, y en la mayoría de los países, las niñas rurales de los hogares más pobres son las más rezagadas.

Índices de paridad entre los DCP de la GPE con respecto a género, ubicación y riqueza.

Parity indices across GPE DCPs with regard to gender, location and wealthÍndices de paridad entre los DCP de la GPE con respecto a género, ubicación y riqueza.

 

En muchos países, los niños con mayores ventajas socioeconómicas terminan capturando la mayor parte del gasto en educación pública. Esta es una de las muchas razones por las cuales la eficiencia, la equidad y la eficacia están entrelazadas cuando se trata de sistemas educativos sólidos, y por qué la GPE persigue estos objetivos conjuntamente en su modelo de fortalecimiento del sistema de apoyo.

La equidad en educación es bien reconocida en la planificación del sector, pero la respuesta rara vez coincide con la escala del problema. Las evaluaciones de la GPE a nivel de país revelaron que los planes recientes del sector educativo generalmente prestan atención a las disparidades educativas. Pero varios no abordan los problemas de equidad con suficiente detalle o consistencia, y la mayoría no presenta un plan viable para la implementación. Muchos países han introducido o ampliado medidas para ampliar el acceso de los niños que no asisten a la escuela, pero a menudo se implementan a una escala relativamente pequeña y requerirán "una inversión sustancial adicional para tener probables efectos en todo el sistema".

Conocimiento e innovación para garantizar que nadie se quede atrás

Abordar las desventajas debe ser un foco central de los planes educativos nacionales y una prioridad entre las prioridades mundiales en educación. Esto requiere atención específica para llegar a los niños más marginados dentro de los países, incluyendo aquellos que enfrentan múltiples formas de desventajas. Se necesitarán nuevos enfoques analíticos, métodos, redes y formas de apoyo para los gobiernos en desarrollo y los donantes para abordar las desigualdades arraigadas y cumplir con los ODS.

El Intercambio de Conocimiento e Innovación (KIX)de la GPE también financiará nuevas investigaciones para cubrir tales brechas en la evidencia y el conocimiento, generará soluciones innovadoras a problemas identificados por los países socios y consolidará la capacidad de los gobiernos para innovar, generar y usar evidencia y datos. Leaving no one behind (Sin olvidar a nadie), un documento de debate sobre equidad e inclusión encargado para guiar las inversiones de KIX, enumera las iniciativas que ya están en marcha y describe las brechas y oportunidades para KIX. El documento destaca cuatro necesidades críticas:

Los grupos marginados a menudo son invisibles en los datos, lo que socava los esfuerzos para promover la equidad y la inclusión en la planificación educativa nacional. Un enfoque en la equidad y la inclusión plantea algunos problemas nuevos que los datos educativos deben cubrir: ¿Cómo podemos medir la forma en que los maestros interactúan con niños de diferentes orígenes en el aula, o las formas en que las instituciones educativas pueden excluir o segregar sistemáticamente a los niños?

Entre las iniciativas existentes, el Grupo Interinstitucional sobre Indicadores de la Desigualdad en la Educación promueve y coordina datos para monitorear las desigualdades educativas; el Grupo de Washington sobre estadísticas de discapacidad ha facilitado la recopilación de datos desglosados por discapacidad, aunque estos datos hasta ahora siguen siendo escasos o en desarrollo; las bases de datos en línea de la UNESCO y de Save the Children facilitan la visualización de brechas de acceso y aprendizaje; y la Iniciativa por los niños fuera de la escuela, con el apoyo de la GPE, ha ayudado a varios países a crear perfiles estadísticos de cuáles niños están fuera de la escuela como base para formular mejores políticas. Sobre la base de estas iniciativas, los gobiernos necesitan más apoyo para recopilar y utilizar datos desglosados en la planificación y la formulación de políticas.

La planificación para la equidad y la inclusión requerirá tanto una reforma de todo el sistema como programas específicos para llegar a los más marginados. Una cartera cada vez mayor de herramientas de diagnóstico del sistema educativo, tales como las Directrices metodológicas para el análisis del sector educativo preparadas por la GPE, UNICEF, IIPE y el Banco Mundial, abordan la equidad y la inclusión en diversos grados. Los países continúan necesitando apoyo para incorporar estas necesidades en el análisis del sector educativo y para desarrollar planes que sean alcanzables, presupuestados y realistas en la forma en que abordan los problemas de equidad e inclusión. Las redes y la producción de evidencia que pueden ayudar a los gobiernos y la sociedad civil a monitorear el progreso son necesarios para la rendición de cuentas.

Los gobiernos y los socios para el desarrollo deben proporcionar una financiación equitativa, dirigiendo recursos a los lugares donde la necesidad es mayor, lo cual es un desafío particular a medida que los países amplían el acceso a la educación secundaria. Se han desarrollado metodologías como las Cuentas Nacionales de Educación para rastrear quién paga por la educación, y se han producido investigaciones y directrices sobre el diseño de sistemas para subsidios escolares. Sigue existiendo una necesidad apremiante por orientación y herramientas para mejorar los mecanismos de financiación o las subvenciones escolares, y para comprender los costos de las políticas y programas de equidad e inclusión.

Si bien existe una creciente base de evidencia sobre lo que funciona en la educación, esto a menudo no tiene en cuenta cómo las intervenciones afectan a los niños de diferentes orígenes, ni se evalúan a escala para identificar su rentabilidad. Comprender el impacto de los programas y los cambios en políticas en los más marginados requerirá innovación en métodos y herramientas de investigación.

Las evaluaciones de los programas deben considerar el impacto en diferentes grupos, incluyendo las posibles consecuencias no deseadas. La investigación debe incluir las voces de los marginados y poder abordar temas delicados tales como el estigma en torno a la discapacidad o la violencia de género. También debe abarcar preguntas generales sobre cómo tener el mayor impacto en los grupos marginados y las desigualdades educativas, y los efectos sobre una inclusión social más amplia de la educación equitativa.

  1. Recopilar mejores datos
  2. Ayudar a los países a planificar
  3. Apoyar la financiación equitativa
  4. Investigación y evaluación

Invertir en evidencia e innovación para una mejor política

En vista que las propuestas para la convocatoria global de KIX se presentan antes del 1 de octubre, y las propuestas de subvención regional en abril/mayo de 2020, será emocionante ver cómo las inversiones de KIX brindan oportunidades para fortalecer la formulación de políticas y la planificación basadas en la evidencia sobre equidad e inclusión en la educación . Los Centros Regionales KIX brindarán a los países la oportunidad de aprender de sus pares sobre enfoques innovadores para fortalecer los sistemas de datos.

Este blog se basa en el documento de KIX, "Leaving No One Behind" (Sin olvidar a nadie), escrito por Pauline Rose

Lea los otros blogs de esta serie:

  1. Qué hace la GPE para fortalecer el cuidado y la educación de la primera infancia
  2. Fortaleciendo los sistemas de datos mediante la inversión en conocimientos e innovación
  3. ¿Cómo mejorar la calidad de la educación? Mejorar los sistemas de evaluación del aprendizaje