El potencial del pensamiento prospectivo y a futuro en la planificación del sistema educativo para la resiliencia en un futuro incierto

Por : Ella Page Posted: 04 Julio 2024
Este blog fue publicado originalmente en el sitio web de NORRAG el 4 de julio de 2024. 
Estudiantes del centro Maandalizi Kikaangoni TuTu de Kikaangoni escuchando una clase de radio, Zanzíbar.
Créditos: GPE/Translieu/Feruzi

El estudio de alcance comisionado por el Intercambio en Conocimiento e Innovación de la Alianza Mundial para la Educación e implementado por Education Development Trust propuso un marco para la conceptualización de la Resiliencia del Sistema Educativo (ESR, por sus sigles en inglés) en la construcción de planes y políticas que incluye cinco componentes: fortalecimiento general del sistema, para anticipar el riesgo, planificar, responder y recuperarse en tiempos de crisis, y prevenir y mitigar futuras perturbaciones, con atención a la igualdad de género y la inclusión social (GESI) como consideración transversal. 

El elemento anticipar del marco está fuertemente vinculado a la planificación: pide a los responsables de la formulación de políticas y a los planificadores que cuenten con políticas, procedimientos y contingencias para abordar las perturbaciones “conocidas” que pueden parecerse a una crisis pasada o actual y que se desarrollan en el presente. Pero también necesitan planificar para disrupciones “desconocidas”, es decir, nuevas experiencias que requieren un nivel de predicción de cuáles disrupciones ocurrirán en el futuro.  

Nuestro estudio de alcance mostró que los gobiernos y los ministerios de educación en general no están preparados para futuras incógnitas, y los enfoques de pensamiento prospectivo y de futuro pueden ser la clave para desbloquear ese potencial, permitiendo a los planificadores y formuladores de políticas pensar y actuar de manera anticipativa y a largo plazo.   

La revisión de los planes del sector educativo y las entrevistas realizadas para el estudio de alcance encontraron que los riesgos identificados se basaban en gran medida en experiencias pasadas, y eran más reactivos que proactivos, por ejemplo en Etiopía, donde el desplazamiento de la población se debe a conflictos internos, así como a desastres inducidos por el clima, tales como inundaciones y sequías prolongadas. Las tendencias futuras identificadas fueron limitadas pero incluyeron la urbanización y el aprendizaje digital. 

Los enfoques de pensamiento prospectivo y a futuro implican explorar, anticipar y prepararse para escenarios futuros: es una forma de pensar diseñada para hacer frente a la incertidumbre. El término futuros se utiliza generalmente para referirse a enfoques sistemáticos para pensar sobre el futuro y explorar factores que podrían dar lugar a características, eventos y comportamientos futuros posibles y probables. El término prospectivo se refiere entonces a las herramientas y métodos específicos para llevar a cabo este trabajo; no existe una única manera correcta de llevar a cabo análisis prospectivo y las herramientas se pueden adaptar a diferentes situaciones y necesidades. 

Qué ofrecen el pensamiento prospectivo y a futuro a los sistemas educativos 

Los enfoques de pensamiento prospectivo y a futuro tienen el potencial de ayudar a los formuladores de políticas y a los actores del desarrollo internacional a anticipar futuros desconocidos en un contexto de incertidumbre, aprovechando la experiencia previa y los esfuerzos estratégicos para anticipar tendencias, desafíos y oportunidades futuras. El pensamiento y la planificación continuos a largo plazo que facilitan el pensamiento prospectivo y a futuro son la base para un cambio transformador y podrían ser una ruta importante hacia la inversión a largo plazo en la transformación de los sistemas educativos y la resiliencia a largo plazo. 

Existen cinco áreas clave donde estas metodologías ofrecen particular promesa para quienes trabajan en políticas y planificación educativa: 1) anticipación de futuros desconocidos; 2) desarrollo de múltiples escenarios para el futuro; 3) identificación de posibles amenazas, riesgos y desafíos; 4) participación de diversas partes interesadas en los procesos de consulta; y 5) el diseño y puesta en marcha de investigaciones anticipatorias. 

El pensamiento prospectivo y las herramientas de previsión permitirían a los planificadores y formuladores de políticas desarrollar múltiples escenarios de cómo podría ser el futuro basándose en tendencias y variables tales como los cambios tecnológicos, demográficos y económicos. También pueden identificar posibles amenazas, riesgos, problemas emergentes y oportunidades. Al considerar una gama de posibilidades, los responsables de la formulación de políticas pueden prever mejor aquellos futuros y eventualidades desconocidos y tomar decisiones más informadas. 

Los ejercicios de prospectiva pueden involucrar efectivamente a una amplia gama de partes interesadas y considerar puntos de vista alternativos en un proceso colaborativo; esto podría incluir a estudiantes y grupos marginados como una forma de conocer mejor las expectativas, preocupaciones y aspiraciones para el futuro de la educación. El estudio de alcance encontró que estas voces y consideración han estado en gran medida ausentes en la planificación existente, lo que hace que esta práctica integral sea más importante. 

El pensamiento futuro y prospectivo también puede ayudar a los responsables de las políticas educativas a diseñar y comisionar investigaciones anticipatorias, identificar tendencias y su impacto potencial en su contexto y comprender cómo los cambios proactivos pueden hacer frente a los desafíos y oportunidades futuros. El pensamiento prospectivo y a futuro también puede crear un espacio para la experimentación y la innovación, donde se pueden poner a prueba y evaluar nuevas ideas, pedagogías y tecnologías y escalar aquellas que tienen potencial. 

Experiencia y aplicación del pensamiento prospectivo y a futuro en la educación. 

Como parte del estudio de alcance, realizamos un mapeo de organizaciones que trabajan en torno al pensamiento prospectivo y a futuro en la educación, lo que mostró un compromiso a largo plazo de las organizaciones internacionales con el desarrollo de escenarios para el futuro de la educación y las amenazas y oportunidades que presentan las tendencias globales. Encontramos que las organizaciones dentro del sistema de las Naciones Unidas fueron los usuarios más visibles del pensamiento prospectivo como parte de un compromiso de estar mejor preparados para los riesgos globales. El Centro de Investigación e Innovación Educativa de la OCDE  y el proyecto Futuro de la Educación y las Habilidades 2030 han influido en el pensamiento sobre qué conocimientos, habilidades y valores necesitan los estudiantes para prosperar en el futuro. Además, existe una serie de organizaciones académicas y de consultoría que se especializan en el uso de herramientas y métodos de previsión en su trabajo, principalmente con sede en el norte global, a menudo con un fuerte enfoque en apoyar la innovación.  

El sistema de las Naciones Unidas demuestra la importancia de la colaboración interdisciplinaria. El programa Previsión Estratégica para el Desarrollo del PNUD ha trabajado durante muchos años para fortalecer la capacidad de los gobiernos para anticipar y responder a los desafíos y oportunidades emergentes y ha desarrollado un conjunto de herramientas que pueden usarse como parte de procesos colaborativos y participativos. La red UN Futures Lab trabaja para capacitar a todas las partes del sistema de las Naciones Unidas para que utilicen el pensamiento prospectivo y a futuro en su planificación. 

El Programa Futuros de la Educación de la UNESC describe su objetivo como "reimaginar cómo el conocimiento y el aprendizaje pueden moldear el futuro de la humanidad y el planeta" y continúa basándose en su informe emblemático del 2021 ‘Reimaginar juntos nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación’ a través de investigación temática sobre los futuros del aprendizaje digital, repensar el conocimiento y renovar el contrato social para la educación. Dentro de UNICEF, nuestras consultas para el estudio de alcance informaron un mayor deseo de utilizar el pensamiento prospectivo y a futuro por parte de las oficinas de país y un compromiso para desarrollar habilidades y capacidades en esta área. La Oficina de Investigación y Previsión aplica métodos de previsión y futuros para mirar el mundo a través de los ojos de un niño. El informe anual Prospects for Children seguirá visualizando futuros diversos con el fin de anticipar mejor los desafíos y oportunidades para asegurar un mundo más equitativo para los niños.  

Pensamientos concluyentes  

Como lo demostró el estudio de alcance, los donantes y los países están actualmente más centrados en los desafíos actuales y la planificación a corto plazo y no están tomando medidas ni invirtiendo a gran escala en previsión de riesgos y oportunidades a más largo plazo que pueden estar fuera de las zonas de confort habituales de los formuladores de políticas y planificadores a pesar del enorme potencial del enfoque para la resiliencia y la transformación. En respuesta, el pensamiento prospectivo y a futuro pueden contribuir a desarrollar la resiliencia y la capacidad de adaptación de los sistemas educativos para navegar por futuros complejos e inciertos. Para incorporar eficazmente estas herramientas y perspectivas en los sistemas de planificación se requieren recursos financieros y de donantes, así como el desarrollo de habilidades y experiencia entre las organizaciones de investigación y políticas lideradas por el Sur. 

Este trabajo fue apoyado por el Intercambio en Conocimiento e Innovación de la Alianza Mundial para la Educación, un esfuerzo conjunto con el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá. 

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