Cómo Gambia está modernizando los datos educativos: Perspectivas del 2º Café del Conocimiento de KIX sobre Sistemas de Datos Educativos
En el segundo Café del Conocimiento de KIX sobre Sistemas de Datos Educativos, Gambia compartió una experiencia relevante más allá de sus fronteras: cómo una pequeña nación está replanteando la forma en que se recopilan, comparten y utilizan los datos educativos. El cambio ha sido audaz pero práctico, pasando de anuarios estáticos en PDF a tableros de control en vivo, de resúmenes nacionales a registros individuales de estudiantes, y de informes aguas abajo a una mayor participación comunitaria.
En el centro de este cambio se encuentra el Centro de Datos Educativos del Ministerio de Educación Básica y Secundaria (MoBSE), que sirve de modelo para otros países del continente que trabajan para modernizar sus Sistemas de Información de Gestión Educativa (EMIS, por sus siglas en inglés).
Del censo anual a los tableros de control dinámicos
Hasta hace poco, los datos educativos en Gambia seguían un ritmo familiar. Cada noviembre, las escuelas completaban los formularios impresos del censo anual, que se revisaban y procesaban durante varios meses. Para mayo, los resultados aparecían en un grueso anuario estadístico. Si bien estas publicaciones proporcionaban valiosos puntos de referencia, a menudo llegaban demasiado tarde. Las escuelas ya habían cambiado, el profesorado había sido reasignado y los patrones de matriculación habían cambiado.
Con la transición a una plataforma de código abierto diseñada originalmente para información sanitaria, la gestión de los datos educativos se ha transformado. En lugar de esperar meses por un anuario completo, los formuladores de políticas, los funcionarios regionales e incluso los directores escolares ahora pueden acceder a los tableros de control en vivo del Centro de Datos Educativos (EDC, por sus siglas en inglés) de MoBSE, que se actualiza a medida que llega nueva información.
Los datos históricos del censo se han migrado al centro, creando un archivo interactivo para el análisis de tendencias. Los nuevos módulos sobre asistencia diaria y resultados de exámenes proporcionan información casi en tiempo real directamente al EDC, lo que permite una toma de decisiones más rápida y basada en la evidencia.
El mensaje del equipo gambiano en el Café del Conocimiento fue simple pero contundente: los datos ya no son solo una herramienta para informar aguas arriba. Se están convirtiendo en un recurso más accesible para la planificación, la resolución de problemas y la rendición de cuentas en todos los niveles del sistema educativo.
Del seguimiento agregado al individual
Uno de los cambios más significativos en las reformas educativas de Gambia ha sido la transición hacia datos individuales de los estudiantes. Anteriormente, el EMIS se centraba en cifras a nivel escolar: matrícula total, desglose por género, por aulas y por profesorado. Si bien fue útil, este enfoque ocultó detalles clave, tales como qué niños y jóvenes estaban abandonando la educación o cómo la pobreza y la ubicación geográfica afectaban el aprendizaje.
A partir de pruebas piloto en el 2020, el MoBSE lanzó un registro digital de estudiantes. Cada estudiante recibió una identificación única y las escuelas comenzaron a registrar información sobre su entorno socioeconómico, asistencia y progreso. La prueba piloto, realizada con Chromebooks en 200 escuelas, se ha extendido a nivel nacional. Hoy en día, casi el 80% del alumnado gambiano está incluido.
Esta implementación gradual ha marcado la diferencia. Al añadir datos a nivel individual a los agregados tradicionales, Gambia ahora puede rastrear problemas tales como los focos de abandono escolar, las disparidades regionales y el impacto de intervenciones específicas. Con herramientas como el EMIS basado en las escuelas (SEMIS, por sus siglas en inglés), las escuelas no solo suministran datos a un flujo ascendente unidireccional, sino que cada vez se les anima más a analizarlos y utilizarlos para su propia planificación y mejora.
Boletas escolares y participación comunitaria
Las reformas de Gambia están acercando los datos a las comunidades. La Boleta de Notas Escolar (SRC, por sus siglas en inglés), distribuida a través de tableros de control, presenta el rendimiento escolar con imágenes claras y accesibles que padres, docentes y Comités de Gestión Escolar pueden interpretar fácilmente.
En lugar de esperar a las reuniones anuales o leer extensos informes, las comunidades ahora pueden acceder a información actualizada sobre recursos, asistencia y resultados de aprendizaje. Este cambio no solo genera transparencia, sino también autonomía. Los padres pueden preguntar por qué están bajando las tasas de asistencia, los comités pueden presionar para contratar docentes adicionales y los líderes locales pueden movilizar apoyo basándose en datos y evidencia confiables.
"La equidad no es solo una cuestión de políticas de arriba hacia abajo. También depende de la acción 'desde abajo', donde las comunidades utilizan los datos para impulsar la equidad y la calidad. La Boleta de Notas Escolar ofrece una manera práctica de poner en práctica este principio." - Seedy Admed Jallow
Por qué esto es importante para la agenda de reforma del EMIS de África
La experiencia de Gambia llega en un momento en que muchos países africanos están reconsiderando su gestión de los datos educativos. En todo el continente, los sistemas aún dependen de ciclos centralizados y en papel que tardan en producir resultados y a menudo ocultan las desigualdades que obstaculizan el progreso hacia el ODS 4 y la Estrategia Continental de Educación para África (CESA).
Al mostrar cómo una plataforma de código abierto puede adaptarse a la educación, Gambia ofrece un modelo práctico para la reforma de los EMIS. El sector sanitario ya ha demostrado cómo las plataformas de código abierto pueden gestionar datos descentralizados a gran escala. Ahora, la educación está empezando a seguir el mismo camino, con Gambia como pionera en la implantación de este modelo en África y otros lugares.
Lo que hace especialmente relevante este caso es su enfoque en la institucionalización. Las reformas van más allá de la tecnología. Se centran en fomentar la apropiación a nivel regional, la formación del personal y la integración de nuevas prácticas en las rutinas escolares cotidianas. Las colaboraciones con la Universidad de Gambia, HISP África Occidental y Central y socios internacionales han creado una red de apoyo que vincula la innovación técnica con el desarrollo de capacidades a largo plazo.
Conclusiones clave para otros países
La delegación gambiana cerró su sesión del Café del Conocimiento con reflexiones que trascienden las fronteras:
- Comenzar de forma sencilla, luego construir: la digitalización de los anuarios existentes en tableros de control fue un logro fácil que demostró el poder del sistema, impulsando el cambio.
- Probar, aprender, escalar: el registro de estudiantes comenzó como un pequeño piloto, dando espacio para ensayar y adaptar antes de expandirse para cubrir casi todo el país.
- Mantener la equidad al centro de todo: al recopilar datos individuales, los gobiernos obtienen una visión más clara de quiénes se quedan atrás y pueden actuar para cerrar la brecha.
- Invertir en las personas, no solo en tecnología: las capacitaciones regionales, los talleres y las alianzas universitarias están desarrollando las habilidades y el liderazgo necesarios para sostener el sistema a lo largo del tiempo.
Involucrar a las comunidades: herramientas como la Boleta Escolar demuestran que los datos no son solo para los formuladores de políticas, sino que pueden ser un puente entre las escuelas y la sociedad.
Con miras al futuro
La historia de Gambia no se trata solo de construir un Centro de Datos Educativos. Se trata de redefinir la relación entre los datos y la toma de decisiones. Al pasar de informes estáticos a tableros de control dinámicos, de datos agregados a seguimiento individual, y de oficinas cerradas a participación comunitaria abierta, el país está demostrando cómo puede hacerse un EMIS con equidad en África.
Para los países del continente que enfrentan desafíos similares, Gambia ofrece una lección simple pero contundente: las reformas de datos no se limitan a la tecnología. Se centran en la equidad, la rendición de cuentas y en brindar a cada niño la oportunidad de ser visto.