Alianzas para el progreso: tecnología educativa en países afectados por conflictos

Por : Jasmine Turner Posted: 17 Marzo 2021

Este blog fue escrito por Jasmine Turner, investigadora de War Child Holland y socia de investigación del Intercambio en Conocimiento e Innovación de la Alianza Global para la Educación. El blog forma parte de una serie de dos partes que se enfoca en los hallazgos emergentes de los proyectos de subvenciones globales de KIX y cómo están involucrando a los sistemas y a los actores educativos.

young girl holding tablet
Créditos: UNICEF Sudan/Sudan/Bos/2019

El año pasado marcó un período de interrupción en la educación nunca antes visto a escala mundial, pasando de 258 millones de niños sin escolarizar a la asombrosa cifra de 1.600 millones. La tecnología de la educación, o "EdTech", se ha puesto ampliamente en primer plano como un medio potencial para detener la reciente disminución en el progreso hacia el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4. Dentro de War Child Holland, la atención se centró en Can’t Wait to Learn (No puedo esperar para aprender), un programa de aprendizaje gamificado basado en tabletas y poner  la innovación en el centro de nuestra asociación con el Intercambio en Conocimiento e Innovación (KIX) de la Alianza Global para la Educación. A través del proyecto financiado por KIX, Puentes hacia el impacto a través de tecnología de la educación innovadora: forjando vínculos entre políticas, investigación y práctica, War Child Holland está combinando la investigación experimental, con la investigación de implementación, participativa y de políticas públicas para generar conocimiento y evidencia sobre cómo adaptar y llevar a escala los programas de EdTech en países afectados por conflictos.

¿Qué es Can’t Wait to Learn?

El programa Can’t Wait to Learn se sostiene en casi una década de investigación y fue conceptualizado por primera vez en 2012 por la Universidad Ahfad para Mujeres, War Child Holland y la Organización Holandesa para la Investigación Científica Aplicada (TNO). El juego Can’t Wait to Learn, que se encuentra actualmente disponible para lectura y aritmética, combina un mundo de juegos, minijuegos y videos instructivos. Los videos ayudan a los niños a progresar a través de los minijuegos, que consisten en tareas y desafíos variados, y así desbloquean el mundo del juego, las recompensas y las historias. Can’t Wait to Learn se diseñó originalmente para llegar al gran número de niños sin escolarizar en Sudán, que actualmente se estima en más de 3 millones de niños. Desde entonces, War Child Holland ha trabajado con gobiernos, ONG nacionales e internacionales, organizaciones comunitarias y agencias de la ONU para equilibrar el diseño localizado, el contenido y el modelo de implementación con la escalabilidad. El diseño a su propio ritmo y  alineado con el plan de estudios de Can’t Wait to Learn se adapta favorablemente a múltiples estrategias nacionales de educación; actualmente, se implementa en Líbano, Jordania, Chad, Sudán y Uganda, tanto en educación formal como no formal. 

La investigación de Can’t Wait to Learn en Sudán

La colaboración con los gobiernos siempre ha sido la base del diseño del programa Can’t Wait to Learn, desde el desarrollo y aprobación del diseño curricular  del juego hasta los partenariados de investigación y su implementación. A través de KIX, sin embargo, buscamos forjar raíces más amplias y profundas, para promover el uso de evidencia y datos en el desarrollo e implementación de políticas y prácticas educativas. En Sudán, nuestro trabajo con KIX está respaldado por el Dr. Hesham Elsunni, profesor asistente en la Universidad deJartum y miembro activo del Comité de TIC en Educación, dirigido por el Ministerio de Educación. En solo seis meses, la abogacía apasionada de parte del Dr. Elsunni por políticas y prácticas basadas en evidencia ya ha tenido un impacto significativo, incluyendo la obtención de plazas en la junta de la Facultad de Educación de la Universidad de Jartum para dos miembros del Consejo Nacional de Alfabetización y Educación para Adultos. Esto facilitará el intercambio de prioridades, desafíos y oportunidades entre el gobierno y la Universidad de Jartum. En términos más amplios, estamos aprendiendo cómo una institución académica pública puede colaborar con el gobierno para identificar las inversiones más valiosas y  lograr una educación de calidad para todos. 

La investigación de Can’t Wait to Learn en Uganda

En Uganda, estamos adoptando un enfoque diferente. Estamos utilizando los fondos de KIX para desarrollar y evaluar una intervención para fortalecer la participación de los proveedores de cuidados y la comunidad en la educación de los niños, específicamente dirigida a aumentar la inscripción, la asistencia y la retención equitativas. Identificamos lo anterior como una prioridad basándonos en investigaciones anteriores sobre Can’t Wait to Learn, que destacaron la baja asistencia y las altas tasas de deserción como un problema común a varios países. Estos factores limitan todo el potencial del programa para impulsar los resultados del aprendizaje y son un impedimento significativo para la rentabilidad. 

Adicionalmente, nuestra investigación ha demostrado que existe una gran necesidad y demanda para una mayor participación de los proveedores de cuidados en la educación de los niños, particularmente durante la pandemia actual. Aunque la participación de los padres ha sido reconocida durante mucho tiempo como un factor necesario para el aprendizaje de los niños, muchos gobiernos ahora dependen de  que los padres asuman el rol de maestros mientras las escuelas permanecen cerradas debido a COVID-19. Para apoyar con esto, Can’t Wait to Learn formó parte de la respuesta educativa COVID-19 de War Child, entregada en los hogares de los niños junto con recursos para que los miembros de la familia apoyen el aprendizaje de los niños. En una época en que las escuelas de Uganda han estado cerradas durante 12 meses y más, el apoyo al papel fundamental de los proveedores de cuidados en la educación es más necesario que nunca.

La investigación de Can’t Wait to Learn en Chad

Por último, pero no menos importante, nuestro trabajo financiado por KIX en Chad se centra en establecer estándares mínimos de calidad y mecanismos de aseguramiento de calidad para respaldar el impacto sostenido de Can’t Wait to Learn a escala. Esto está en línea con la estrategia de escalamiento de War Child: nuestro Mapa de ruta hacia el impacto. Realizada en asociación con el Servicio Jesuita para los Refugiados, una evaluación reciente de la capacitación de maestros de Can't Wait to Learn en Goz Beida, en el este de Chad, está impulsando el desarrollo de herramientas que miden las actitudes, los conocimientos y las competencias de los maestros participantes. Al aplicar las lecciones aprendidas de otro proyecto de investigación de War Child, que demuestra la superioridad de la capacitación impulsada por competencias sobre el diseño estandarizado de capacitación, estamos explorando cómo usar estas herramientas, no solo para garantizar que la capacitación y las competencias resultantes de los maestros cumplan con los estándares mínimos de calidad , sino también cómo se pueden utilizar las herramientas para adaptar la formación docente a fin de llenar los vacíos de conocimientos o competencias de los participantes. Nuestros esfuerzos por aumentar la calidad y la eficiencia de la formación docente se alinean en gran medida con las prioridades del gobierno nacional y otros actores de la educación en Chad, donde los datos más recientes (de 2013) indican que un tercio de los profesores de escuela primaria no tienen capacitación. 

Nuestra investigación respaldada por KIX tiene como objetivo explorar, ampliar e integrar los roles de múltiples partes interesadas, incluyendo los cuidadores, la comunidad, los maestros y educadores, las instituciones académicas, las organizaciones implementadoras y los formuladores de políticas públicas, para brindar una educación sostenible y proveer programación EdTech basada en evidencia. En general, estamos trabajando para generar una comprensión holística de lo que funciona y lo que aún se necesita desde la política pública a la práctica, para satisfacer la necesidad inmediata y a largo plazo de una educación segura y de calidad para todos.